NAMING (CREACION DE NOMBRE)
Lo que no tiene nombre es lo que no existe o no debería existir. Se entiende por marca todo signo susceptible de representación gráfica que sirva para distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otras
A la hora de emprender un proyecto de naming tenemos que tener en cuenta una serie de aspectos que el nombre que buscamos debe tener.
- Brevedad, brevedad supone sencillez, facilita su recuerdo y pronunciación (ligada directamente a la ley del mínimo esfuerzo). Permite impactar visualmente en espacios reducidos. Un nombre de marca óptimo, debería tener 2 ó 3 sílabas.
- Eufonía, el nombre de una empresa, marca o producto ha de tener una sonoridad agradable, la eufonía representa el valor estético de la identidad verbal, un nombre breve, sencillo y eufónico es siempre agradable al oído y provoca sensación placentera en el cerebro.
- Pronunciabilidad, esta característica asegura en gran medida la circulación del nombre, los nombres más fáciles de pronunciar son los que están compuestos equilibradamente de vocales y consonantes fuertes que se traduce en una mínima deformación fonética.
- Recordabilidad, el grado de recuerdo de un nombre de marca está vinculado a que sea original, que se asocie al concepto de producto o servicio, que sea breve y que sea fácil de pronunciar.
- Originalidad, en el centro de los extremos, corriente y extravagante es más fácil que un nombre tenga éxito, un nombre corriente puede resultar original en un contexto insólito, una marca verbal abstracta o extraída del lenguaje corriente puede ser perfectamente sugestiva, aún sin necesidad de ser descriptiva.
- Único, un nombre debe ser exclusivo, singular y extraordinario, que no haya otro igual en su sector de actividad. Debe ser especial.
- Idoneidad, al concepto de producto, servicio o empresa que representa, al posicionamiento o plan estratégico de implantación, al público objetivo. No obstante, a veces existe dificultad para obtenerla y se recurre a nombres de fantasía con gran valor de atención o nombres breves a los que se les dota de un fuerte componente personal.
- Internacionalidad, el nombre debe poder permitirnos sin mayores problemas la expansión de nuestra actividad en otras culturas y territorios, debe ser multicultural y con vocación de internacional.
- Positividad, en un contexto en el que podemos cambiar nuestros hábitos de vida y obtener grandes beneficios, nuestro nombre ha de promover el cambio. Es necesario ser valientes y proactivos. Los nombres de marca deben poseer connotaciones positivas (con más razón en los nombres descriptivos).
- Disponibilidad legal, los nombres de marca deben poder ser registrados para utilizarse de manera legal y poder representarnos en los organismos y administraciones oportunas. También por supuesto para evitar que personas ajenas puedan hacer uso de nuestra marca.
